RESPIRACION Y BIENESTAR. Por Ana Berenguer.

Os quiero hablar de un tema que creo que es el gran olvidado en nuestra cultura occidental a pesar de ser de gran importancia para la salud y el bienestar: la respiración.

Hoy en día, la mayoría de la población es consciente de que para tener bienestar son importantes cosas como una buena alimentación, beber suficiente agua, hacer deporte, etc. Pero en nuestra cultura todavía no se le ha dado el lugar que se merece a la respiración.

En las culturas orientales, se sabe desde hace miles de años su importancia y los diferentes usos que se le puede dar. En el ayurveda, la medicina india, se le presta gran atención a la respiración y se utiliza como cura de diversas dolencias. En la medicina china se considera que la energía vital viene de la respiración, etc.

Pero en occidente todavía se le da muy poca importancia y se utiliza fundamentalmente para sobrevivir, sin sacarle el jugo a las otras múltiples utilidades que puede tener.

Hay una clara interrelación entre la respiración, el estado mental y el estado emocional. Es decir, la forma de respirar, como nos sentimos y que estamos pensando, se modifican mutuamente.

Para comprobarlo por ti mismo te invito a hacer una prueba. En este mismo momento empieza a inhalar y exhalar por la boca de forma corta, rápida y desde la parte alta del pecho. Sigue respirando así y a la vez intenta pensar en algo relajante. Lo más probable es que te resulte difícil puesto que ese tipo de respiración es el que se utiliza en momentos de estrés o peligro y prepara a nuestro organismo para luchar o huir.

Ahora te invito a hacer una respiración larga y amplia, inhalando y exhalando por la nariz de forma lenta, cómoda, llevando el aire hasta el ombligo y la parte alta del pecho. Haz tres respiraciones completas de este tipo y observa cómo cambia tu estado emocional y el tipo de pensamientos que aparecen. Lo más probable es que sientas calma, relax, placer y que tu mente se tranquilice, puesto que este es el tipo de respiración que utilizamos en momentos que nos sentimos tranquilos y seguros.

También podemos hacer la prueba de otra manera. Cierra los ojos y piensa en una situación desagradable y estresante que hayas vivido hace poco. Observa como es tu respiración cuando piensas esa situación estresante.

Ahora, mantén los ojos cerrados y piensa en una situación muy placentera en la que te hayas sentido total calma, seguridad y relax. Observa cómo cambia tu respiración cuando piensas ese tipo de cosas.

Espero que con estos sencillos ejercicios, hayas experimentado cómo se influyen mutuamente la respiración, los pensamientos y las emociones.

El sistema nervioso de los humanos de hoy en día ha evolucionado muy poco desde la prehistoria, cuando las amenazas y peligros eran muy diferentes. Entonces un peligro podía ser que te comiera una fiera y una amenaza que se escapara la presa que querías cazar. Lo que necesitaba el humano de entonces eran capacidades para luchar o huir, para lo que el sistema nervioso simpático libera sustancias como la noradrenalina que proporciona agilidad, fuerza muscular, rapidez de reflejos, etc.

El problema es que nuestras amenazas actuales han cambiado significativamente pero nuestra reacción automática sigues siendo la misma.

Por ejemplo, te encuentras en una situación en la que la amenaza es que estas en el coche y llegas tarde al trabajo porque hay atasco. Tu sistema nervioso simpático empieza a soltar noradrenalina que te vendría genial para correr rápido y huir, pero tú estás sentado en tu coche, eso sí, con el volante agarrado con una fuerza como si fuera el cuello de una presa. Y la tensión muscular que te podría servir para luchar ahora solo te sirve para tener los hombros, el cuello y otras partes del cuerpo agarrotadas inútilmente, lo que con el tiempo crea lesiones musculares. Puesto que muchas de las sustancias que está liberando tu cuerpo en este tipo de situaciones estresantes no sirven para solucionar tus amenazas actuales, se acumulan en el cuerpo y al estar expuestos a ellas una y otra vez por el estrés continuado, se producen enfermedades de todo tipo. Además el sistema nervioso simpático se ocupa de inhibir o ralentizar las funciones corporales que no son imprescindibles en ese momento como la digestión, lo cual a la larga crea problemas digestivos variados. En situaciones de estrés, la respiración es rápida, poco profunda y en el pecho, en muchas ocasiones con la boca abierta, lo cual es también fuente de diversas dolencias.

La buena noticia es que por medio de la respiración consciente, de la que os voy a hablar a continuación, todo esto puede mejorar.

DIFERENCIA ENTRE LA RESPIRACIÓN AUTOMÁTICA Y LA RESPIRACIÓN CONSCIENTE O VOLUNTARIA.

Hay dos formas principales de respirar:

– Respiración automática, es la que sucede en la vida cotidiana cuando respiras sin darte cuenta y sin pensar en ello, si no que el cuerpo lo hace solo. Este tipo de respiración la controla el cerebro reptiliano que es la parte más antigua del cerebro humano. Es fundamental para la supervivencia del ser humano porque le permite respirar a la vez que hace otras cosas también importantes para la supervivencia.

– Respiración consciente o voluntaria. Es la que se produce a voluntad o poniendo la atención en el hecho de que se está respirando. Esta respiración es controlada por la parte prefrontal del cerebro, que es la parte más evolucionada del cerebro humano. Este es el tipo de respiración que nos permite elegir y modificar a voluntad el ritmo de inhalación, la profundidad, la potencia, si respiramos por la nariz o por la boca, etc. Y este es el tipo de respiración que nos permite no solo sobrevivir sino sacarle el máximo jugo a la vida.

El ser humano tiene la gran suerte de ser el único ser de la creación que puede respirar tanto de forma automática como voluntaria o consciente. Esto es un gran paso evolutivo y permite muchas más posibilidades que la mera supervivencia. Aprovechémoslo.

Como hemos visto anteriormente, la respiración está interrelacionada con los pensamientos y las emociones. Y la buena noticia es que respirando conscientemente podemos modificar nuestro estado emocional y mental.

Volvamos al ejemplo del atasco. Si observamos nuestra respiración en ese momento, nos daremos cuenta de que es corta, poco profunda, rápida y probablemente por la boca.

¿Qué podemos hacer? Simplemente darnos cuenta de cómo es nuestra respiración automática y cambiarla de forma voluntaria. Cambiar la respiración hará que cambie nuestro estado físico, emocional y mental. Si en lugar de respirar de forma rápida, torácica y corta por la boca, empezamos a respirar de manera lenta, con inhalaciones y exhalaciones largas y profundas, sentiremos cómo se relaja nuestro cuerpo, nuestros pensamientos se calman y nuestra angustia disminuye.

El primer gran paso hacia nuestro bienestar es hacernos poco a poco cada vez más conscientes de nuestra respiración en el día a día. Observar de vez en cuando cómo es nuestra respiración y si es la adecuada para la situación que estamos viviendo.

Una buena manera de empezar a observar cómo es nuestra respiración es estando tumbados, poner una mano en el ombligo y otra en el pecho y respirar normalmente. De esa manera podemos ver qué mano se levanta, hasta donde llega nuestra respiración, cuál es el ritmo respiratorio, si respiramos por la nariz o la boca, etc.

A partir de ahí podemos aprender diferentes ejercicios respiratorios que nos pueden ayudar en función de lo que queramos conseguir o modificar.

EJEMPLOS DE EJERCICIOS RESPIRATORIOS

Hay muchísimos ejercicios respiratorios. Uno de ellos, que proviene del Rebirthing, es las “20 respiraciones conectadas”, que consiste en 4 respiraciones por la nariz normales seguida de una muy larga y repetirlo 4 veces . Este simple ejercicio es como hacer un pequeño reset a nuestro sistema nervioso. Tiene múltiples funciones dependiendo de lo que necesitemos en ese momento. Puede servirnos para calmarnos si estamos tensos o para activarnos si estamos bajos de energía. Parar un par de minutos para hacerlo, en un momento que estemos obcecados o atascados puede ser una gran inversión de ese tiempo, pues nos dará mayor claridad mental y nos ayudará en la tarea. También nos puede proporcionar una sensación de equilibrio, confianza y seguridad.

Este otro ejercicio que proviene de la respiración holográfica, tiene un efecto tremendamente relajante. Consiste en respirar por la nariz, con la lengua en el cielo del paladar y la mandíbula relajada. Con cada inhalación se abre ligeramente la mandíbula y con cada exhalación se vuelve a la posición inicial de mandíbula relajada y suavemente abierta. Se hacen tantas repeticiones como sean necesarias.

LA RESPIRACIÓN IDÓNEA

Sobre cómo es la respiración ideal en el día a día, para la salud y el bienestar, hay diferentes visiones pero la mayoría parecen ponerse de acuerdo en algunas características:

– Por la nariz puesto que es el órgano específicamente diseñado para respirar. A diferencia de la boca, la nariz además de permitir la entrada de aire, lo caldea, filtra y humedece, optimizándolo para ser utilizado por nuestro organismo. Las personas que tienen dificultad para respirar por la nariz y lo hacen por la boca inician un círculo vicioso que empeora su salud y es origen de diferentes enfermedades.

– De forma inaudible para los demás. Es decir, profunda pero sin esfuerzo.

– Completa, es decir que el aire llegue a la parte baja de los pulmones, lo que hace que se eleve el abdomen y el pecho. Si observas la respiración de un bebé, verás que su abdomen sube y baja con cada respiración. Con el tiempo vamos perdiendo esa forma profunda de respirar, y nos limitamos a llenar superficialmente nuestros pulmones. Si te observas, verás que es posible que no  llegue el aire a tu abdomen y que  sólo hinches levemente la parte alta del tórax. Cuando respiramos sólo con la caja torácica, se aumenta el nerviosismo.

– Fluída, es decir sin que haya bloqueos y pausas en la inhalación ni en la exhalación. Si hay bloqueos o pausas pueden ser debidos a problemas de salud o bloqueos emocionales.

– La exhalación ligeramente más larga y lenta que la inhalación. Esto nos permite mantenernos en el presente y en contacto con nosotros mismos

– El ritmo de aproximadamente 6 respiraciones por minuto, es decir inhalar y exhalar cada 5 segundos.

Este tipo de respiración “ideal” no lo es para todos los momentos de la vida, por ejemplo, no sería el adecuado para practicar deporte.

LA RESPIRACIÓN COMO HERRAMIENTA TERAPÉUTICA: BREATHWORK

Además de todos estos usos que se le puede dar en el día a día, la respiración se puede utilizar como terapia de desarrollo personal. Como hemos comentado antes, la respiración, lo emocional y lo mental están fuertemente interrelacionados. Cuando sufrimos impactos mentales o emocionales, nuestra respiración se va modificando y deteriorando, llegando en ocasiones a producir enfermedades. Esos impactos también se graban en el cuerpo y producen bloqueos físicos.  Lo que se consigue por medio del Breathwork es disolver poco a poco esos procesos, recuperar una respiración adecuada y con ello mejorar la salud física, mental y emocional.

Hay muchas escuelas de trabajo terapéutico con la respiración o Breathwork. La asociación internacional de terapeutas de la respiración se llama IBF (International Breathwork Foundation). En su web puedes encontrar información de diferentes escuelas y terapeutas.

Yo ofrezco sesiones individuales, de pareja y de grupo de Balance Breathwork. He grabado este video en el que explico cómo son las sesiones.

Si te interesa, ponte en contacto conmigo en respiración@yahoo.es