Rutina para pieles sensibles

Ana Santamarina Rutina para pieles sensibles

 

Siempre insisto en la importancia de respetar el manto ácido de tu piel y su capa lipídica para mantenerla sana. En el caso de pieles sensibles esto es más que imprescindible.
Si tu piel tiende a enrojecerse y está seca pero te siguen saliendo granitos o la sientes inestable con los cambios de temperatura, te propongo que pruebes esta rutina durante un par de meses y veas cómo reacciona tu piel. Me atrevo a decir que en un par de semanas te notarás la piel mucho más calmada e hidratada. En mi opinión ésa es la clave para la recuperación de tu piel.

Te aseguro que tu piel puede mejorar increíblemente y aunque ahora sientas que todo te causa reacción, si la dejas tranquila y sigues una sencilla rutina con el tiempo podrás aplicarte ciertos productos que ya no te darán reacción. Recuerda que en tu caso menos es más y saber qué productos te sientan mal es clave para ti.

Vamos a empezar por una rutina sencilla que tu piel agradecerá:

1. LA LIMPIEZA:

Mi parte favorita, la que no deberías saltarte especialmente si te maquillas.
Fundamental olvidarte de jabones y limpiadores jabonosos para siempre ya que éstos son muy alcalinos y necesitan un pH muy alto para funcionar. Al utilizarlos retiras los lípidos, cuya función es proteger tu piel. A lo mejor en un primer instante tienes una sensación de limpieza pero lo cierto es que tu piel producirá más grasa para compensar ese desequilibrio y a la larga sufrirás un exceso de grasa y brillos indeseados .

Oil Cleansing Method (Limpieza con aceite):

Con este método no solo respetaras tu pH sino que controlarás mejor la producción de grasa y mantendrás tu piel equilibrada, que es precisamente lo que más necesitas.
Para tu tipo de piel sensible definitivamente recomiendo el aceite de semilla de cáñamo. Si tuviera que elegir uno definitivamente me quedaría con éste ya que es ideal para hidratar bien la piel pero a la vez trata muy bien los eccemas, controla la grasa y no es comedogénico.

Para ello:

Nos retiramos bien el pelo de la cara.

Aplicamos un poco de aceite (previamente transferido a un gotero de cristal que guardaremos en el baño a diferencia de la botella que guardaremos en la nevera para evitar la oxidación).

Masajearemos bien el rostro insistiendo en zonas como los ojos si llevamos máscara .Con una toalla previamente humedecida con agua tibia retiramos bien la suciedad, podemos repetir el proceso para una limpieza más profunda.

Yo utilizo este guante de GLOV para retirarme el aceite porque es hiper suave para piel y retira súper fácil la suciedad y el maquillaje de la piel, sin duda una buena inversión.

Esta limpieza la haremos siempre que nos desmaquillemos pero también al despertarnos y al acostarnos si no llevamos maquillaje.

Limpieza con miel cruda:

La miel es un humectante (retiene la humedad del ambiente), posee propiedades antibacterianas y curativas, así que te dejará la piel muy limpia pero además hidratada y es perfecta si sufres de eccemas o acné.
Elige una miel de calidad, puedes ir probando diferentes tipos, a mi me encanta la de lavanda y la de aguacate.

La miel de Manuka es un tipo de miel muy muy especial, pero su precio es caro y aunque recomiendo tener un bote en casa yo lo guardaría para mezclar un poquito de cúrcuma con ella y aplicarlo en un granito o herida puntual o para uso interno en caso de inflamación de garganta.

Simplemente masajea un poco de miel por todo el rostro con el pelo retirado de la cara y aclara con agua tibia, la miel se disuelve perfectamente y de manera muy rápida, retira con el guante o muselina húmeda.

Puedes aplicar la miel como mascarilla durante unos 15 min , verás que deja la piel maravillosa, es una de mis mascarillas naturales preferidas y también la más sencilla.

Limpieza con un bálsamo limpiador

Un bálsamo limpiador se compone normalmente de aceites, mantecas, arcillas y algún extracto , es un producto muy lujoso y si tu presupuesto es ajustado te recomiendo que te limpies la piel con aceite como te he descrito anteriormente porque si bien la limpieza con un bálsamo es extraordinaria , este producto no es imprescindible.
Dentro de poco voy a compartir algunas recetas para hacerte tus propios bálsamos limpiadores, así que si te interesa estáte atenta.

Éste que os muestro de la marca Niel’s Yard es sencillamente extraordinario.

2- VAPORIZAR CON HIDROLATO .

Los hidrolatos deberían formar parte de tus rituales de belleza, son un tesoro natural al que se le puede dar muchos usos.
En el caso de la piel atópica recomiendo encarecidamente el uso de un hidrolato de Manzanilla romana, ya que te calmará al instante y mantendrá tus granitos a raya.

3- SERUM .

Muy importante el uso de un producto concentrado que conlleve una gran cantidad de principios activos que ayuden a mantener la piel calmada .
Mi preferido en este caso es este suero de Pai .

4- HIDRATACIÓN:

Una piel atópica seca es una piel más tendente a enrojecerse y alterarse.
Mantén un nivel de hidratación óptimo, tu piel estará más resistente .
Esta crema de HEMP TOUCH  es perfecta si tienes la piel normal /seca y sensible.
Y ésta otra si además tienes tendencia a granitos.

5- BÁLSAMO

¿Qué hacemos si tenemos la piel extra seca?  definitivamente necesitamos un buen bálsamo.
Puedes utilizarlo en vez de la crema o si lo ves muy pesado te  lo puedes aplicar por la noche antes de acostarte ya que la piel se renueva en este momento y por la mañana verás tu piel jugosa y nutrida.
Me apasionan los bálsamos de Hemp touch para este fin,
Si tienes la piel normal seca sensible utiliza éste.
Si tienes tendencia a granitos, este otro.

CONSEJOS FINALES

  • El agua no es tu mejor amiga, intenta evitarla, un buen filtro de agua mejorará mucho tu piel.
  • Antes de meterte en la ducha, aplícate una fina capa de aceite de semilla de cáñamo o jojoba que actuará de capa protectora y evitará que se te enrojezca con el cambio de temperatura.
  • Cuida MUCHO con qué limpias tu ropa y tu hogar, te sorprendería saber lo irritantes que son los productos tradicionales de limpieza, aquí te enseño a hacer el jabón más natural del mundo.
  • Todos estos consejos sólo funcionan desde el exterior y aunque una buena rutina de belleza puede ser determinante, si tu piel continua teniendo enrojeciéndose y tiene granitos, si la sientes inestable y delicada, quizás haya que pensar en un tratamiento desde el interior.
  • Entonces sería esencial plantearse un cambio de alimentación, valorar posibles alergias  (en este caso te recomiendo una dieta de eliminación, ya que no hay nada más preciso que tu propio cuerpo para ver si cierto alimento te está sentando mal) ver si estás descansando correctamente o si tu nivel de estrés es elevado entre otras causas.