Como hacer recetas DIY de forma segura

Ana Santamarina Como hacer recetas DIY de forma segura  La cosmética natural está en auge y cada vez más personas buscan en google recetas para hacer en casa. Tendemos a pensar que lo natural es siempre más seguro y nos lanzamos a hacer nuestras propias pastas de dientes y desodorantes pensando que los convencionales son muy tóxicos y los naturales hechos en casa son excelentes para nuestro cuerpo.

Siento decirte que esto en muchos casos no es así. Soy una firme defensora de utilizar los mejores ingredientes naturales para nuestra piel pero siempre de forma segura.

Te voy a dar algunas claves para que lo que hagas en casa sea seguro.

Los productos caseros no duran mas de 2 ó 3 días:

Cualquier producto que contenga agua, hidrolato, infusión de alguna planta, aloe vera o arcilla es susceptible a la proliferación de microbios. Aunque no los veas están ahí, así que si huyes de las cremas convencionales porque las consideras tóxicas ten cuidado de no estar aplicándote algo peor.  Recuerda que las consecuencias de aplicarse un producto sin conservantes son peores que las de un producto con conservante.

Es necesario que cualquier producto de este tipo sea conservado en la nevera y descártalos pasado ese tiempo.

Si deseas mantener un producto hecho por ti mismo por más tiempo tendrás que poner uno o varios conservantes que sean adecuados para dicho producto, saber qué cantidad poner y medir el ph para ajustarlo a ese conservante y que pueda ser efectivo.

Entonces, ¿todos los productos que haga en casa deberán ser tirados tras 2 ó 3 días?

Hay excepciones: los productos sin agua como los bálsamos hechos de mantecas, aceites o ceras los puedes hacer con tranquilidad.

Te recomiendo que si no quieres utilizar conservante hagas tus mascarillas o tu dentífrico en polvo, de esta manera puedes mezclar diferentes plantas y arcillas en polvo en un frasco y guardarlos en un lugar sin humedad (el baño no es un buen sitio)  para después activarlos con agua, hidrolato, aloe vera,  aceite vegetal o esencial, leche, miel, etc  en el momento de su uso. Es una buena idea que en el envase pongas una etiqueta con la fecha y los ingredientes que has utilizado.

Haz un buen uso de los aceites esenciales.

Ante todo es necesario utilizar aceites esenciales de primera calidad quimiotipados. El quimiotipo es una forma de clasificación que define la molécula con mayor presencia en dicho aceite esencial y permite definirlo terapéuticamente de forma clara y segura. Esto nos garantiza la máxima calidad y seguridad en la utilización de los aceites esenciales con fines terapéuticos, así como su origen cien por cien natural, puro e integral.

Una misma planta, dependiendo de donde crezca secretará esencias muy distintas en función del clima, la luz solar a la que haya sido expuesta, la calidad del suelo o la altitud. Así mismo, la calidad de este aceite esencial dependerá de si procede de una planta botánica certificada, de la parte de la planta utilizada, de su método de extracción, etc.

La marca que suelo recomendar es Pranarôm  porque son aceites esenciales quimiotipados que ofrecen información de calidad del producto como el género, la especie botánica (siempre en latín), el quimiotipo y la parte de la planta que ha sido destilada.

Las propiedades para la piel de los aceites esenciales de primera calidad son inmensas. Tienen capacidad astringente, reafirmante, cicatrizante, antipigmentaria, drenante o lipolítica entre otras.

Además de las propiedades terapéuticas de un aceite esencial es también muy importante saber sus efectos secundarios, ya que si no se usan bien, algunos pueden provocar reacciones fototóxicas o alérgicas.

Por ello sugiero que siempre los utilices diluidos en un aceite conductor y sigas los consejos de expertos en este campo,  y no de la primera receta que encuentres en internet. ¡No estamos preparando un marmitako!

Robert Tisserand es uno de los expertos mundiales en este campo. Así que si quieres saber más te aconsejo leer alguno de sus libros. Si esto aumenta aún más tu interés, hacer uno de sus cursos siempre será una buena idea y ampliará tus posibilidades de uso .

Respeta tu pH y el manto ácido de tu piel.

Si quieres cuidar tu piel de forma natural no vale solo con utilizar ingredientes naturales sino también saber utilizarlos para según qué casos.

La piel tiene un ph ácido (manto  ácido) que nos protege de agresiones externas. No nos interesa alterar ese ph con ingredientes como el bicarbonato cuyo ph es muy alcalino y puede crear desequilibrios y sensibilidad en la zona si se utilizan a diario.

Utilizar partículas exfoliantes muy grandes como el azúcar o la sal en la cara no es una buena idea ya que a la larga son muy agresivas y pueden crear micro grietas. Busca perlas de jojoba o polvo de bambú por ejemplo.

No hay ningún aceite o crema que puedas hacer en casa que sea protector solar, para que funcione un producto de este tipo ha de pasar muchos tests de laboratorio  complicados y bastante caros.

Espero que estos consejos te ayuden a seleccionar mejor qué recetas son seguras y cuáles no. Anímate a hacer tus propios productos, es muy satisfactorio y hay recetas muy efectivas. Sobre todo, ante cualquier cuestión que te pueda surgir, no dudes en preguntarme.